UN DEPORTISTA DE ORO

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Sebastián Crismanich consiguió el tan ansiado oro para la delegación argentina. El orgullo correntino llegó a Londres con la intención de poner su nombre el la historia. Lo logró trayendo al paí­s nada menos que el oro olí­mpico.

Se escuchó. El himno argentino sonó en tierras británicas gracias a la enorme actuación de uno de los argentinos en los Juegos Olímpicos de Londres. Sebastián Crismanich tuvo un arduo camino, pero logró lo que nadie había logrado en esta disciplina a lo largo de la historia; traer al país la medalla de oro con el taekwondo.

El camino de Sebastián comenzó con el enfrentamiento en la ronda preliminar ante el representante de Nueva Zelanda, Vaughn Scout. Si bien la victoria fue clara, no fue para nada sencilla. El resultado final fue 9 a 5 para nuestro deportista.

En cuartos de final, mostró una enorme superioridad ante el afgano Nesas Ahmad Bahawi. Pudo pasar de ronda y comenzar a pensar en obtener la medalla olímpica, aquella con la que soñó desde chico, cuando recién comenzó a desandar su deporte. El resultado final del combate fue 9 a 1.

A partir de este resultado, todo podía pasar. La paridad de la categoría se hizo notar en las semifinales del torneo, cuando tuvo que enfrentarse ante el representante de la delegación de Armenia, Aman Yeremyan. El combate fue muy cerrado, tanto que el resultado fue apenas 2 a 1, pero favoreciendo al argentino que se aseguró la plata al acceder a la final del torneo.

Enfrente, el español Nicolás García Hemme, quería lo mismo que nuestro Crismanich. El argentino fue a buscar en todo momento esos puntos que le permitan coronarse como el mejor de Londres 2012. Fue agresivo desde lo estratégico, pero el 0 a 0 no se movía. Faltando apenas 23 segundos, encontró ese resquicio, esa pequeña diferencia y puso las cosas 1 a 0 a su favor. El español intentó, pero en vano, el oro ya tenía dueño.

“No me puedo imaginar la alegría que deben tener en Argentina, debe igualar o superar la mía. Sé que estuvieron todos prendidos en la televisión…”, comentó tras el inmenso logro. No se queda con esto, ahora ya comienza a pensar en la próxima cita olímpica, Río 2016.

El camino de Sebastián comenzó con el enfrentamiento en la ronda preliminar ante el representante de Nueva Zelanda, Vaughn Scout. Si bien la victoria fue clara, no fue para nada sencilla. El resultado final fue 9 a 5 para nuestro deportista.

En cuartos de final, mostró una enorme superioridad ante el afgano Nesas Ahmad Bahawi. Pudo pasar de ronda y comenzar a pensar en obtener la medalla olímpica, aquella con la que soñó desde chico, cuando recién comenzó a desandar su deporte. El resultado final del combate fue 9 a 1.

A partir de este resultado, todo podía pasar. La paridad de la categoría se hizo notar en las semifinales del torneo, cuando tuvo que enfrentarse ante el representante de la delegación de Armenia, Aman Yeremyan. El combate fue muy cerrado, tanto que el resultado fue apenas 2 a 1, pero favoreciendo al argentino que se aseguró la plata al acceder a la final del torneo.

Enfrente, el español Nicolás García Hemme, quería lo mismo que nuestro Crismanich. El argentino fue a buscar en todo momento esos puntos que le permitan coronarse como el mejor de Londres 2012. Fue agresivo desde lo estratégico, pero el 0 a 0 no se movía. Faltando apenas 23 segundos, encontró ese resquicio, esa pequeña diferencia y puso las cosas 1 a 0 a su favor. El español intentó, pero en vano, el oro ya tenía dueño.

“No me puedo imaginar la alegría que deben tener en Argentina, debe igualar o superar la mía. Sé que estuvieron todos prendidos en la televisión…”, comentó tras el inmenso logro.

No se queda con esto, ahora ya comienza a pensar en la próxima cita olímpica, Río 2016.